Wu wei (hacer sin hacer)

"Cuanto menor era mi participación efectiva en el ambiente, mayor era mi dominio sobre él".
Ernst Jünger, "Eumeswil"

Wu wei ("No acción" en chino) describe un importante aspecto de la filosofía taoísta en el cual la forma más adecuada de gobernar es no actuar (no forzar), entendiéndose que no es lo mismo no actuar que no hacer nada.
Wu wei significa "sin esfuerzo" y "crecimiento": las plantas crecen por wu wei, o sea que no se esfuerzan para crecer, simplemente lo hacen.
El taoísmo afirma que el universo ya funciona armoniosamente según sus propios principios; cuando el hombre impone su volición, altera la armonía ya existente. Esto no significa que las personas deban renunciar a su voluntad. Más bien, se trata de fluir sin influir, de vivir sin interrumpir y de favorecer sin impedir.

Tao significa “sendero” (hace referencia al sendero espiritual, a la vida espiritual). Cuando se vive en perfecta armonía con el Tao, no se malgasta energía, ni se hacen cosas que deterioran el cuerpo o el alma. Según el gran filósofo taoísta Zhuangzi, con el Wu wei  y el tao se logra inmortalidad, un estado de Ming o "clarividencia" (similar al éxtasis en la mística cristiana, al nirvana budista, o a cualquier otro tipo de iluminación espiritual).

El Tao Te Ching de Lao-Tsé, considera la "acción decreciente" o "voluntad menguante", como los aspectos clave en el éxito del sabio.

En Alicia en el País de las Maravillas, la Reina de Corazones coleriza cada vez que alguien osa contrariarla. Esta reina simboliza la Madre Naturaleza, y su reacción es la fuerza de la naturaleza que se  manifiesta tras avasallar el hombre con su ego depredador talando árboles en forma indiscriminada, colapsando y desertificando la tierra con monocultivos, fumigando con tantos agroquímicos, etc. La consecuencia de este “hacer” del hombre cuando en realidad debería “no hacer” –debería dejar que la naturaleza siga evolucionando en la forma más natural posible–, son los cambios climáticos, inundaciones, recalentamiento global, aludes, extinción de especies, y tantos desastres (la ira de la Reina de Corazones) que creemos “naturales”, cuando en realidad son consecuencia directa del hacer indiscriminado del hombre.

En la pintura del budismo Zen el Wu wei se simboliza con un círculo (Ensō), cuyo trazado, aparte de ser meditativo, muestra el movimiento expresivo del espíritu en un tiempo dado. El Ensō simboliza la iluminación, la fuerza, la elegancia, el universo y el vacío (mu); la propia estética japonesa y el momento en que la mente es libre para simplemente dejar que el cuerpo o espíritu se ponga a crear. Momento sagrado de “no hacer” que religa al hombre con la divinidad.

 Lic. Tamara Le Gorlois

Sobre la Iniciación


La Iniciación hace que entendamos el verdadero sentido de la vida.

Las metas diarias (de destacarnos en el trabajo, en la sociedad, en la profesión, en la crianza de la familia, etc.) son tan evanescentes como el tiempo y el espacio en el que transcurren; por eso, a pesar de los buenos desempeños, a menudo sentimos insatisfacción, miedo, angustia, nostalgia, culpa, vulnerabilidad, sufrimiento…
Tarde o temprano padecemos esa falta de verdadera paz y felicidad que tanto anhelamos tener cuando nos enfrentamos a este mundo que, claro está, no es precisamente el Paraíso celestial.

Algunos filósofos y metafísicos supieron reconocer que estos sufrimientos se diluyen con la Iniciación, con el trabajo en pos de religarnos con la divinidad que nos insufla espíritu (vida), centro de equilibrio del que nos separamos por vivir focalizados en lo social-material (cuando lo material y lo espiritual deberían tratarse en forma consciente y simultánea).

La Iniciación es una toma de conciencia y trabajo gradual arduo (así como no es fácil, los resultados tampoco están a la vista de quien no quiere ver), demanda constancia y tiempo (incluso muchas vidas), pero es posible y se disfruta en cada uno de sus pasos.
La reencarnación en este plano mundano no es más que un nuevo ciclo que se nos abre para trabajar en el dominio de los egos, transmutación de vicios y miserias y la sublimación de lo que quedó inconcluso en vidas anteriores: lo que no quisimos ver en nosotros mismos.

Algunas pautas a seguir son dadas por autores como Rudolf Steiner (“La Iniciación”) y René Guénon (Consideraciones sobre la Iniciación; Iniciación y Realización Espiritual; etc.), entre otros.
Guénon sostiene que llevar una vida religiosa no es suficiente, pues elegir un credo conlleva alimentar la fragmentación. Considerar nuestra religión como la vía de salvación, fundamenta la idea de que quedan excluidos quienes no comulguen con nuestra religión, y la clave del camino iniciático está, precisamente, en reconocer que somos parte de un Todo y somos todos Uno.
Son obras para leer despacio, meditando (verbo de la raíz indoeuropea “med” que significa “tomar medidas adecuadas”), analizando cada párrafo, para que se puedan abrir nuevas puertas ante la hipocresía y la vacuidad de los tiempos vividos.
La lectura cualitativa nos ayudaría a una revisión y rectificación del camino a favor de nuestra alma, que es lo único que nos llevaremos de este mundo terrenal.

La Iniciación, con verdadera toma de conciencia y trabajo constante, lleva al alma (que es la tríada mente-corazón-obra; en otras palabras, nuestro pensamiento, llevado a los sentimientos y exteriorizado en nuestro quehacer diario) a religarse con la divinidad.
La Iniciación eleva el alma a estados superiores, desvaneciendo así los sufrimientos, porque si bien el dolor es somático (del cuerpo), el sufrimiento es psíquico (del alma).
Quien quiera ver, que vea.

Lic. Tamara Le Gorlois

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Sobre la egrégora…

“Egrégor” (del griego “egregoroi”) significa velar, y se refiere también a la fuerza generada por la sumatoria de energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas reunidas bajo cualquier finalidad. El egrégor o la egrégora tiene origen átmico (del alma), dado que es creado por nuestros pensamientos, sentimientos y emociones, reaccionando acorde a ellos sobre nosotros. Es un ente primordial formado por un conjunto de almas en un Todo de sustancia mental o psíquica. Todo impulso vital o substancial que emerja de individuos o de comunidades, produce una reacción en el espacio que provoca la forma psíquica de un egrégor, que se establece alrededor de las personas, hogares, templos, instituciones, etc., poniendo en evidencia las condiciones y carácter de los mismos.
Eliphas Levi, escritor ocultista francés, identifica a los egrégores como príncipes de las almas.
Los antiguos consideraban a la egrégora un ser vivo con fuerza y voluntad propia, generado a partir de sus creadores o alimentadores, pero independiente de cada uno de ellos.
Rizardo da Camino, por su lado, define en su Diccionario Masónico al egrégor como un “Cuerpo Místico que se forma con sus propias peculiaridades, después de la apertura del Libro Sagrado, cuando todos se unen con las mentes para el acto de crear”.
En el plano racional, las egrégoras son formas psíquicas que fluyen de los estados de conciencia humana; un “ser psíquico” de carácter colectivo; un campo de influencia común, fluir sutil, invisible y elástico que ocupa espacios y que transmite energías creadas por un modo de pensar, de sentir o de actuar de las personas. Es un “ente” real, sensible y actuante, aunque imponderable; alma grupal, arquetipo que dirige el destino de la comunidad. Consolida lazos entre el individuo y el grupo integrando al primero a un registro del inconciente colectivo, sintonizando los corazones. Si algunas personas se reúnen y emiten vibraciones fuertes e idénticas por pensamientos de la misma naturaleza, formarán Uno por energía positiva o negativa, según sea el género de los pensamientos emitidos.
La egrégora se realimenta de las mismas emociones que la crearon, e induce a quienes la engendraron a producir repetidamente las mismas emociones. Las hay efímeras y permanentes, obedeciendo las primeras a impulsos psíquicos o estados de conciencia esporádicos y sin fuerza aglutinante; las permanentes son el resultado de la acumulación de materia psíquica de manera constante y permanente por efecto de los estados de conciencia habituales, ya sea de los individuos o de los grupos. Por ejemplo: una persona pesimista producirá un tipo de energía que por ley de afinidad se fijará a su alrededor y se ligará con personas y sitios que tengan su misma vibración. En definitiva, tendremos y aportaremos al Universo la energía que producimos o producen a nuestro derredor; seamos positivos y cuidemos con quiénes vibramos.


Lic. Tamara Le Gorlois 

Sobre la felicidad

Las estadísticas consideran a los daneses entre los más felices del mundo, dado que la retención del 60 por ciento del sueldo les garantiza una óptima “calidad de vida”, según los parámetros sociales occidentales.
Lo paradójico es que también tienen un altísimo índice de suicidios, y sabemos que los suicidios en general son desencadenados por algún tipo de exceso (exceso de drogas, de alcohol, de trabajo, de ocio, etc.) que predisponen a estados de melancolía y depresión.
Los dinamarqueses en particular tienen exceso de falta de luz solar –con lluvias casi todo el año y oscureciendo a las tres de la tarde–, así como exceso de confort alimentado por la creencia de que la felicidad se garantiza con “elementos externos” (vivienda, auto, sueldo, seguros sociales, etc.). Es tal el apego a estos elementos que termina siendo trágico cuando por alguna razón no logran adquirirlos o conservarlos.
Deberíamos ser concientes y no confundir “bienestar” con “felicidad”, y “estar felices” (algo vivido en el momento, por lo tanto temporario, transitorio) con “ser felices” (algo de nuestra esencia, algo incorporado a nuestro ser).
Meik Wiking, director del Instituto de Investigación de la Felicidad en Copenhague, analiza el fenómeno dinamarqués en su best seller “La felicidad en las pequeñas cosas”, alegando que la felicidad dinamarquesa va de la mano con la práctica del hygge (pronúnciese hoo-ga).
El término “hygge” sintetiza el sentirse bien en un hogar cómodo, calmo, de vida ralentizada, casi un santuario; un ámbito cuyos objetos, luces y música, sedantes y placenteros, propician la intimidad y calidez.
El hygge propone, lejos de obsesionarse por las modas, optar por un vestuario cómodo –por qué no de pijamas y pantuflas–; dejando los zapatos en la entrada, y prefiriendo los baños de inmersión.
Se da lugar a un ambiente minimalista, de pocos elementos “wabi sabi” (objetos simples, antiguos y/o imperfectos de belleza propia), incluyendo plantas naturales, cuidando la calefacción y/o ventilación en su justa medida, y, de ser posible, disfrutando también de algún fuego a leña.
Se priorizan los elementos de significado emocional, evitando los sintéticos, apostando a texturas naturales, como la madera, piedra, lana, telas; la luz natural durante el día y la buena luz artificial de noche en los ámbitos de trabajo y lectura, así como la luz difusa o a vela en lugares de encuentro social o descanso.
Se propicia la reunión con amigos y/o vida amorosa, en un marco de diálogo, risa, contacto físico, disfrute de películas, manualidades, juegos de ajedrez –de mesa en general–; saboreando alimentos y bebidas ricos y sanos, tal como es la alimentación ayurveda (de ingestas justas y equilibradas acompañadas por algún té de preferencia), sin excluir por ello el disfrute de un buen café y chocolate.
Puede parecer una obviedad burguesa pensar en una vida sibarita o de necesidades materiales cubiertas (aunque hasta las tradiciones orientales no descuidan este punto), cuando el Estado asegura las necesidades básicas y no hay que preocuparse por la inflación, el desempleo o la inseguridad.
Pero en realidad, la felicidad implica algo más profundo, tal como reconocer, aceptar y dominar nuestras luces y sombras, las dualidades que entran en conflicto cuando pretendemos posesionarnos de un lado u otro. Incorporando a la vida diaria la meditación, nos iremos despojando estas parcialidades y nos iremos conectando con el Todo (propiciando a la vez la armonía y el dominio de las emociones).
Así, podemos afirmar que el “hygge” danés no hace más que acompañar uno de los tres pilares de la felicidad: el de vivir simple; siendo los otros dos saber decir no (sobre todo cuando se nos induce a tomar acciones no deseadas) y saber aceptar las cosas y hechos tal cual se manifiestan.

Lic. Tamara Le Gorlois



Sobre la Ley de Entropía


"Si las gentes no trabajan sobre sí mismas, si no procuran pasar por una especie de Revolución Psicológica, si no modifican sus costumbres, su manera de vivir y de ser, marcharán de acuerdo con la Ley de la Entropía, involucionarán en el tiempo, y un día no habrá diferencia entre persona y persona, todos seremos terriblemente perversos." Samael Aun Weor

Por la Ley de Entropía sabemos que la Naturaleza tiende hacia un desorden involutivo, hacia el caos, la destrucción y descomposición. Esta Ley se manifiesta en la agonía ostensible de la Tierra: la entropía la lleva gradualmente a su final, a convertirse en Luna. De la misma manera, si en una biblioteca no existiera un principio ordenador (que sería el bibliotecario) la entropía actuaría poco a poco, libro tras libro, entablando desorden tal, que no se podría encontrar absolutamente nada. Así también la Ley iguala a las personas: la prueba final es la muerte que nos reduce a todos al mismo destino.
Es una ley de carácter igualitario, pero involutiva y degenerativa, y la única forma de vencerla es con transformación, con un cambio radical mediante el sacrificio consciente en aras de una transmutación de fuerzas. Solo así podemos salir de esta tendencia al caos y del círculo vicioso en el que estamos fatalmente metidos.
Para compensar la Ley de Entropía, hay en nosotros un principio ordenador que se despierta al tomar conciencia y al dejar de actuar en forma desagradable, en esa forma inarmónica que afecta nuestra relación con nuestro diario entorno. Al activar el principio ordenador, nos disponemos al sacrificio de dominar nuestras pasiones animales, emociones negativas, deseos insanos… Así se pone en marcha un mecanismo psicológico y cósmico que transmuta el sacrificio en energía espiritual que se cristaliza en Estados Superiores del Ser, en la propia sublimación, en ser mejores…
Es una apuesta a la lucha y el sacrificio en nosotros mismos, dominando nuestras emociones desenfrenadas, los vicios, miserias, la obsesión por los placeres terrenales, en pos de un estado de equilibrio y armonía. Si se sacrifica la ira, aparecerá la mansedumbre; sacrificando la codicia, se da lugar al altruismo; sacrificando la envidia, se manifestará la filantropía... Pero no hay transformación sin sacrificio. Si uno nada cambia, nada transforma, nada sacrifica, se lo traga la Ley de la Entropía.
Es un trabajo sobre nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. No es fácil; el trabajo es duro y contra uno mismo, lo cual lo hace muy impopular, poco o nada deseado por el común de la gente; pero vale la pena por los resultados a obtener: el despertar de la conciencia y el paso a un estado superior del Ser, a ser mejores. Despertando la Conciencia pagamos Karma, nos convertimos en Ser Consciente, en Piedra Filosofal, en Ser Iluminado…


Lic. Tamara Le Gorlois

El esoterismo en el ajedrez


El esoterismo en el ajedrez según el Venerable Maestro Samael Aun Weor 
(seudónimo de Víctor Manuel Gómez Rodríguez; Bogotá, 6 de marzo de 1917 − México, 24 de diciembre de 1977). 


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A primera vista, el ajedrez podría calificarse simplemente como un juego de habilidad y de cálculo estratégico mental, en el que algunas personas altamente ejercitadas consiguen reproducir miles de situaciones derivadas de múltiples partidas. Pero como tantas cuestiones en la vida, además del aspecto superficial, existe otro oculto y más profundo que suele presentarse a nosotros en forma simbólica y que, frecuentemente por desgracia, pasa desapercibido. En el presente trabajo, vamos a tratar de indagar en este segundo aspecto, dando un paso más allá de la mera observación exterior, tratando de apreciar el sentido esotérico de este arte. Históricamente se acepta que el origen del ajedrez brota en la India, de donde, hacia el siglo VI, pasó a Persia e Imperio Bizantino. Más tarde, en torno a los siglos VIII y IX, los árabes lo introdujeron en Europa, a través de la península ibérica. Por el contrario, no resultan tan conocidos los vestigios descubiertos que prueban su práctica por parte de los vikingos y de los cruzados en tierra santa. Más extraño aún, resulta mencionar que el pasado remoto o protohistórico del ajedrez deviene de la antigua Atlántida. Fue un juego conocido y practicado por los pobladores de aquel continente que hoy yace sumergido en el océano que lleva su nombre. Para los atlantes, conocedores de su aspecto esotérico, lejos de constituir un deporte o juego de mesa de ingenio o de esfuerzo intelectual, el ajedrez simboliza o alegoriza el Juego de la Vida, o mejor dicho, el Tablero de la Vida. La pretensión no pudo ser otra que, como en toda transmisión del conocimiento, más que comunicar, en forma perdurable, el saber iniciático. En efecto, conocemos, en términos esotérico-gnósticos, que las personas constituyen simples fichas, manejadas por fuerzas invisibles u ocultas desconocidas. Tales fuerzas mecánicas pueden ser de tipo evolutivo o de tipo involutivo. A dichas fuerzas, debemos sumar las fuerzas revolucionarias que trabajan desde las Dimensiones Superiores del Espacio, o sea, a los Principios Inteligentes que se ocultan tras los fenómenos, creando y participando incesantemente en el teatro vital. Dichos Seres Inefables, los Señores de la Llama, los Maestros del Círculo Consciente de la Humanidad Solar, unas veces manejan las fichas blancas y, en otras ocasiones, mueven las fichas negras. Es decir, dirigen, de acuerdo a lo conveniente, el curso de los innumerables siglos.
Entre todos estos Seres existen grados y grados, escalas y escalas. Cada grupo o familia, según su Rayo Particular, actúa sobre el Tablero de Ajedrez que, como ya dijimos, constituye la Vida Universal, ocupándose de variadísimas actividades. Por ejemplo, algunos de esos Seres, llamados Devas, dirigen los Departamentos elementales de la Naturaleza.
Resulta obvio que, si la humanidad tuviera la Conciencia despierta, podría determinar las circunstancias conscientemente sobre el Tablero, porque lógicamente no estaría sometida a las leyes mecánicas, como la Ley del Destino, la Ley de Causa y de Efecto, la Ley del Retorno, la Ley de Recurrencia, la Ley de las Polaridades, etc. Nos permitimos llamar la atención sobre la probabilidad de que, visto el período cósmico en que nos encontramos, podamos estar jugando nuestra última partida. El hombre inteligente antepone la conciencia a las impresiones y fundamenta, tras ello, su actuación bajo el perfecto equilibrio entre la mente, la emoción y el centro motor. Podemos notar que dichas cualidades resultan inherentes a todo buen ajedrecista. Cada uno de nuestros actos constituye una jugada. Debemos luchar para que ella no se realice en forma mecánica e inconsciente. En tanto vivamos inconscientemente inevitablemente seremos manejados por los dioses, o, con menor suerte, por los demonios.

El Tablero
Como se apuntó más arriba, el Tablero simboliza el Teatro o Entablado de la Vida Universal. Los cuatro lados del tablero representan a los cuatro elementos de la Naturaleza: fuego, aire, agua y tierra, mencionados en forma reiterada por todos los tratados de la Alquimia. Asimismo, alegorizan a las cuatro estaciones y las cuatro edades. También representan a los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser: Físico, Astral, Mental y Causal. No debemos olvidar que la máquina humana no dispone de todos estos cuerpos, por cuanto, algunos corresponden, como patrimonio único, al Hombre Real o Auténtico. Ello acontece tras su creación en la “Forja de los Cíclopes”, utilizando para ello la energía sexual o, según el lenguaje freudiano, por medio de la transmutación de la “libido”. El tablero consta de 8 filas y de 8 columnas. La intersección de unas y otras generan cuadros, casillas o más precisamente escaques. Multiplicando los 8 cuadros que, en sus dos lados, conforman el tablero, obtenemos el número 64. A su vez, sumado cabalísticamente el número resultante (6+4), obtenemos el Arcano 10 del Tarot. Debemos recordar que el tarot corresponde al “Libro de Oro” y que éste, en sí mismo, constituye el Patrón de Medidas de las Leyes Cósmicas. Así pues, el Arcano 10 refleja la “Rueda de la Vida”, la trágica Rueda de la Ley con sus tres mil dolorosas vueltas o “ciclos”. El Arcano 10, a través de la Rueda del Samsara, viene a representar las leyes de la Evolución y de Involución, manifestadas a través de la Ley de la Trasmigración. Desde el punto de vista de la Sexología Trascendental, la Rueda es el jeroglífico alquímico del tiempo necesario para la cocción de la materia filosofal. Nosotros debemos, sobre el Tablero de la Vida, aniquilar el Ego y crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, aprovechando el tiempo en el duro trabajo de “cocción de la material filosofal”.
Así podremos evadirnos de esta “Cloaca del Samsara”, como la llamara el V. M. Samael Aun Weor.
El Ego, el “Yo”, el “mí mismo”, nos mantiene atados al “Valle de los Sufrimientos”, a la Rueda fatal de los nacimientos y las muertes, creando cuerpos físicos como resultado del Karma. Por otro lado, si observamos cuidadosamente los 32 cuadros de color blanco y los 32 cuadros de color negro, encontramos allí una manifestación evidente de los Pares de los Opuestos de la Filosofía Hermética. Es decir, la luz y las tinieblas, el día y la noche, la permanente lucha entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal, que hay que trascender, pasando más allá de las dos. Tales opuestos, blanco y negro, constituyen el Yin y el Yang de los orientales: la fuerza pasiva y la fuerza activa. La manifestación de la lucha entre el bien y el mal se plasma, también con los cuadros blancos y con los cuadros negros, por ejemplo, en los solados de diversas catedrales góticas, representativo del equilibrio entre lo positivo y lo negativo. Sumando otra vez cabalísticamente, ahora el número 32, obtenemos el número 5 que, en los Arcanos Mayores del Tarot Egipcio, representa a la Gran Ley, a la Justicia Divina. Esto significa que el Tribunal de la Justicia Objetiva maneja las dos fuerzas antagónicas y que el “animal intelectual” equivocadamente llamado “hombre”, está sometido a sus dictámenes. Todas las personas, querámoslo o no, percibámoslo o no, jugamos (trabajamos) sobre el tablero.

Piezas
Dicho lo anterior, a continuación, procede analizar cada una de las piezas intervinientes en el arte del ajedrez. Cada participante cuenta en total 16 piezas. El número 16 corresponde a “La Fragilidad”, a la “Torre Fulminada” por el Rayo de la Justicia Cósmica. Según los cabalistas, esta es la Torre de la “confusión de las lenguas”. Ciertamente, sobre el Tablero, los “humanoides” no logran entenderse y forman la Humanidad mecánica, inconsciente, dormida. En otras palabras, constituyen la famosa “Torre de Babel”. Concretando aún más, también podemos manifestar que la torre fulminada equivale a la caída del Iniciado al abismo. En efecto, muchos son los Iniciados que caen, como la Pentalfa invertida, sobre el Tablero de la Vida: muchas son las “Torres Fulminadas”. Todo iniciado que derrama el Vaso de Hermes, se cae inevitablemente.

El Rey
El Rey simboliza al Real Ser Interior de cada uno de nosotros, nuestra Estrella Interior. Su movimiento es libre, en todas las direcciones, hacia delante o hacia atrás, pero sólo avanza una casilla. Como constituye la pieza principal del ajedrez, su pérdida supone la finalización de la partida. Esto acontece con el jaque mate. Cuando en el juego del ajedrez se produce “Jaque Mate” al rey, esotéricamente significa que se ha cumplido el ciclo de 108 existencias para determinada Esencia. Al no existir posibilidad de defensa, el Íntimo o Maestro Interno absorbe los principios anímicos y espirituales para que su Esencia involucione en los Mundos Infiernos y quede libre de “Yoes”. Todo ello, hasta que comience el Juego de la Vida, reiniciando uno nuevo de sus tres mil ciclos de existencias. Quiere decirse con ello que, a pesar de que la Esencia involucione, el Rey es inmutable, eterno. El Rey blanco nos invita a pensar en el Padre Eterno Cósmico Común, en Jehová o Iod-Heve. El Rey blanco es inmortal, ya que cuenta con 3. 000 oportunidades. Interesa señalar que el Rey, pese a ser capturado, nunca abandona, como el resto de las piezas, el tablero. Él debe luchar contra su antítesis, impulsando, desde adentro y desde arriba, a su Esencia, para que trabaje sobre sí misma en el Tablero de la Vida. El Rey negro nos señala todo lo contrario del anterior: el Anticristo o fuerza tenebrosa del Universo. También hace referencia al Ego Animal y, en general, a todas las Potencias de las Tinieblas, a las fuerzas involutivas de la Naturaleza y del Cosmos.

La Reina
La Reina es la segunda pieza en importancia tras el rey. No olvidemos el dicho que reza que, detrás un gran hombre siempre hay una gran mujer. En el juego de ajedrez, se presenta como la pieza más valiosa y versátil, pues sólo ella puede, en su bando, moverse ilimitadamente como cualquiera de las demás, exceptuando el caballo. Es decir, puede avanzar tantas casillas como desee, y en cualquier dirección, con la única restricción de no encontrar una pieza de su color, o rival la que, en caso de desearlo, puede capturar. No es de extrañar, por consiguiente, que, cuando un peón consigue llegar a la orilla del contrincante al permitirse el trueque por cualquiera de las piezas capturadas, la primera elección suela ser la dama. De hecho, la partida está prácticamente perdida, cuando el descuido del jugador ocasiona la pérdida de la dama. Al igual que el Rey, y las demás piezas del juego, la Reina también tiene dos aspectos: el blanco y el negro. En su aspecto positivo o blanco, ella es la Divina Madre Kundalini con sus cinco formas, ya simbolizada por los hindúes con la Vaca Sagrada de cinco patas. Ella es María, Ram-Io o Tonanzín. Es el aspecto femenino de Dios (Dios-Madre), o sea, una parte de nuestro propio Ser, pero derivado. El hijo ingrato que se olvida de su Madre, invariablemente fracasa en el Tablero de la Vida, debido a que, sin su asistencia, resulta de todo punto imposible aniquilar el Ego Animal. La Reina Blanca o Kundalini es un Fuego Electromagnético y Solar que subyace enroscado, en forma de Serpiente, aguardando el instante de ser despertado. En efecto, quienes estudian fisiología esotérica a lo Náhuatl o a lo Indostán, enfatizan la idea trascendental de un centro magnético maravilloso, ubicado en la base de la columna vertebral, a una distancia media entre el orificio anal y los órganos sexuales. En el centro de tal Chacra se encuentra un cuadrado amarillo, invisible para los ojos de la carne, pero visible para la clarividencia o Sexto Sentido. Allí existe un Yoni o Útero y, en el centro del mismo, se encuentra un Phalo, en el cual está precisamente enroscada la Serpiente, esa misteriosa energía psíquica llamada “Kundalini”. Incuestionablemente sólo mediante el Sahaja Maithuna o Magia Sexual, puede ser despertada la Serpiente, La Reina Blanca del ajedrez en su aspecto energético dentro de nosotros mismos. En su vertiente negativa o negra, ella es la Diosa Kali, es decir, la divinidad de los deseos y las pasiones. Todavía hoy en día, algunas sectas degeneradas y tenebrosas de la India, le ofrecen a Kali sacrificios humanos. Esta Reina es, pues, la fuerza infra-instintiva y brutal de la Naturaleza; es la antítesis de la Kundalini; es la Serpiente Tentadora del Edén que combate eterna e incesantemente a la Serpiente positiva. Constituye, por lo tanto, el fuego sexual bajando negativamente hacia los infiernos atómicos del hombre. Siempre ha existido y existirá una cruenta lucha entre la Reina Blanca y la Reina Negra, disputándose a sus hijos, es decir, a la Humanidad. También representa a la Naturaleza. Cuando la persona quiere trabajar, ayuda como también esclaviza.

El Alfil
El Alfil es, a la vez, la Lanza Sagrada de los antiguos Misterios, el Phalo, el Sexo, el Edén. Su función juega un destacable papel en numerosas leyendas orientales como instrumento maravilloso de salvación. La liberación únicamente se alcanza al ser blandida la lanza sabiamente por el Alma que anhela. Esto permite reducir a polvareda cósmica todas esas entidades cavernarias que constituyen el “mí mismo”. Por tanto, el Alfil, representativo del un carácter fálico, es el símbolo del poder sexual (viril). El Alfil puede avanzar o retroceder tantos escaques como desee, pero siempre en diagonal y sin salirse de su color. Debemos observar cómo esta pieza, al moverse en diagonal, forma “equis”. Esto nos recuerda precisamente a la Cruz de San Andrés. El extraordinario suplicio de Andrés, lleno de enigmas y portentos, hizo muy célebre la Cruz en Equis, sobre la cual, en forma despiadada, ataron sus miembros separados. Indubitablemente y sin exageración alguna, podemos y debemos decir solemnemente que la Cruz de San Andrés simboliza una “K” griega. Esta fue, es y será siempre uno de los símbolos más valiosos del esoterismo Crístico. El hondo significado de las torturas de Andrés en la terrible “X” representa la aniquilación del Ego en el Laboratorium-Oratorium del Tercer Logos. También alude a la terrorífica muerte indispensable, que jamás podría realizarse con ningún fuego vulgar. Para esta labor, se requiere la ayuda extra de un agente oculto, de un fuego secreto de tipo sexual, el cual, para dar una idea de su forma, se parece más bien a una gota de agua que a una llama. Este Fuego Acuoso, o esta Agua Ardiente, no es otra cosa que la chispa vital comunicada por el Logos a la materia inerte. Es el Fohat Divinal, encerrado en todo lo creado; es el Rayo Ígneo, el Kundalini, la Serpiente Sagrada de la Sabiduría de Anahuac, ascendiendo por el canal medular-espinal del Adepto. Es evidente que todo lo anterior se refiriere al Alfil Blanco, al Phalo utilizado en forma positiva para lograr la Castidad Científica mediante la transmutación alquímica. No resulta difícil entender que su antítesis, el Alfil Negro representa la fornicación, la fuerza viril utilizada para el erotismo malsano, etc.

El Caballo
La etimología del término nos rememora al ideal del caballero cristiano, plasmado en el personaje del caballero medieval o al fenómeno de la caballería de dicha época. El Caballo se mueve, sobre el Tablero, en forma de “L”. Esto nos recuerda a la Ley, simbolizada, entre los mahometanos, por un caballo. Sólo esta pieza puede saltar sobre las demás, sin importar su color. El Caballo del juego de ajedrez singularmente nos invita a pensar en el Centauro mitológico y en la Constelación de Sagitario. Realmente, el “humanoide intelectual” es todavía algo no logrado, y por eso se desencadenan, dentro de sí, terribles luchas entre la parte animalesca y su parte verdaderamente humana. El “animal intelectual” es como un Centauro que debe lanzar la flecha de su anhelo, o sea, de sus Ansias de Ser, hacia su Sol Interior o su Real Ser, para volverse a Religar con Él.
La flecha constituye un símbolo de la fuerza de Eros. Por otro lado, el arco templado representa a las tres fuerzas: Padre, Hijo y Espíritu Santo que debe utilizar todo neófito para llegar a la liberación interior.
El Caballo, simultáneamente, alegoriza la osadía, el valor, la valentía, la amistad, la inteligencia y otros atributos de la Conciencia.
Sin embargo, para lograr lo anterior, resulta altamente necesario eliminar los opuestos de las mencionadas virtudes, traducidas por el Caballo Negro. Es de recordar, por ejemplo, que, en el esoterismo del toreo, el Caballo simboliza el cuerpo físico aún no domado y sobre el cual va el neófito, dispuesto a “picar” con la Lanza a la “Bestia Bramadora”, es decir, al ego animal.

La Torre
La Torre, dado que entre otras cosas alude al Estado de Alerta Percepción, es decir, a la Observación que sobre sí mismo debe tener el aspirante, constituye una pieza de inestimable valor. Su movimiento le confiere gran estima por los jugadores. Sin el sentido de la auto-observación psicológica, el triunfo, en el Tablero de la Vida, resulta radicalmente imposible. No olvidemos que toda auténtica auto-psicología, tiene tres aspectos fundamentales: auto-observación, auto-exploración y eliminación. Desde luego, la Torre (roca) está cimentada sobre la Piedra Cúbica de Jesod, sobre el sexo, ya que el trabajo de la muerte mística no se puede realizar, cabalmente, sin la ayuda del Tercer Logos, o sea, de la energía creadora. También nos recuerda la torre a las dos columnas que están a la entrada de todo templo. Así pues, en estado de alerta, como el vigía en época de guerra, el neófito desde su propia torre, (su cerebro, su cabeza), aprende a transformar las impresiones. Así se evita que la mente realice su acostumbrado procesamiento de datos, al interponer la conciencia entre la Torre y las impresiones que le vienen de todos los lados del Tablero. Pablo de Tarso dijo a sus discípulos: “Recordad que vuestros cuerpos son el Templo del Dios vivo y que el Altísimo mora en vosotros. ” La Torre de ese Templo es la cabeza del “cuerpo planetario”. El mismo Templo de Salomón, tiene la figura del cuerpo humano. “Belem” nos recuerda a la famosa “Torre de Bel”, a la formidable “Torre del Fuego”. Para que el “Niño de Oro” (Horus) de la Alquimia (el Cristo Interior, el Hijo del Hombre) pueda encarnar en nosotros, se necesita que la “Torre de Bel” se encuentre levantada. La torre sólo está construida cuando hemos desarrollado el Fuego Solar dentro de nosotros mismos. En esas condiciones, el Hijo del Hijo (el Segundo Logos, el Chrestos) puede penetrar en nosotros para parlar el verbo de Oro del Primer Instante. En conclusión, sobre el Tablero de la Existencia, los Iniciados deben levantar su Torre de Fuego, si es que anhelan que el Magnesio Interior de la Alquimia, el Cristo Íntimo, nazca de su propio “pesebre”.

Los Peones
Los soldados rasos del Rey, son los neófitos o aprendices, o sea, las personas o gérmenes que aspiran a convertirse en Adeptos del Círculo Consciente de la Humanidad Solar. Es decir, los individuos que, informados sobre el Camino Esotérico que conduce a la liberación final, trabajan sobre sí mismos, debatiéndose entre lo blanco y lo negro. El peón presenta movimientos muy limitados: sólo puede avanzar hacia adelante, en línea recta, de casilla en casilla. Cuando se mueve por primera vez puede avanzar dos escaques. Como se indicó anteriormente, cuando el peón logra llegar hasta la octava hilera puede recuperar cualquiera de las piezas capturadas de su bando. El peón blanco representa a la Esencia luchando, con la ayuda del Rey, de la Reina, del Alfil y de la Torre Blanca, contra las fuerzas que se oponen a su desarrollo. El peón negro simboliza a las fuerzas del Ego, a esos “elementos inhumanos”, izquierdos y siniestros, que en su conjunto forman el “Yo”, el “mí mismo”. No representa otra cosa que la sombra tenebrosa de nuestro Rey que jamás pecó. Cuando un peón blanco es devorado, a causa de una “mala jugada”, significa que la víctima ha sido engañada por el Ego. Esta situación, desafortunadamente, resulta muy común sobre el Tablero de la Vida.
Los 8 “peones” también son “Pentalfas” invertidas, hasta tanto no logren despertar Conciencia y fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. El número 8 es el número de las “Pruebas de Job”, es un signo de dolor, de sufrimiento. Los 8 peones representan, además, a las 8 virtudes de nuestra Madre Divina Kundalini, a los que nosotros debemos limpiar su negrura hasta volverlos blancos, como condición indispensable para que nuestra RAMIO se manifieste a nosotros.

Por último, nos permitimos recomendar una película titulada “En busca de Bobby Fischer” en donde se muestra, a poco que se observe, algunos de los apuntes que se han mencionado en este trabajo.


http://www.actualizacionesturismo.blogspot.com/

Biblioteca virtual gratuita

Esta advertencia, expuesta en la Biblioteca Antigua de la Universidad de Salamanca, recuerda que el Papa Pío V emitió, el 14 de noviembre de 1568, una cédula de excomunión para quienes robasen libros de las bibliotecas.
Para evitar más robos y hurtos, es que aquí se ofrecen descargas gratuitas de libros, cuentos, tesis y monografías en diferentes formatos, sin necesidad de que nadie sea excomulgado. Que lo disfruten.


http://www.biblioteca.clarin.com/pbda/autores.htm

http://biblioteca.org.ar/ (Biblioteca virtual universal)


Libros budistas de descarga gratis 1
Libros budistas de descarga gratis 2
Libros budistas de descarga gratis 3

Buscador de Libros Gratis: http://www.booksonlineworld.com/

Biblioteca Digital Mundial Buscar en 12 103 artículos sobre 193 países en el período comprendido entre 1200 a. C. y 2000 d. C.:  http://www.wdl.org/es/

Cientos de PDF académicos de Filosofía, Literatura, Historia, Psicología, Sociología… de descarga gratuita en el BLOG ENCICLOPÉDICO Y BIBLIOTECA DIGITAL UNIVERSAL DEL PROFESOR VÍCTOR MONTERO CAM  


El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York ha catalogado y puesto para descargar de forma gratuita y legal más de un centenar de libros de historia del arte de su colección: http://www.metmuseum.org/research/metpublications/titles-with-full-text-online?searchtype=F
http://autoconocimientointegral.com/2014/06/25/libros-de-consciencia-gratis-para-descargar/

Los libros del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que podés bajar en PDF 


Biblioteca de Alejandría virtual    


Fuentes clásicas


Cuentos breves recomendados por Miguel Díez R. (201-400)  


Más de 1500 libros en PDF para estudiantes de Psicología (Gratis) http://www.oyejuanjo.com/2015/09/mas-1500-libros-pdf-estudiantes-psicologia.html


Manuales en PDF sobre Huerta orgánica, Auto-sustentabilidad, Floricultura, Forestación, Bonsai, Lombricultura, Apicultura, Recursos energéticos, Compotaje, Germinados, Plagas y enfermedades agrícolas, Manejo del suelo, Techos verdes… (solicitar ingreso al grupo)  


40 sitios para descargar libros en forma gratuita en el BLOG ENCICLOPÉDICO Y BIBLIOTECA DIGITAL UNIVERSAL DEL PROFESOR VÍCTOR MONTERO CAM   



Mil libros para descargar sobre ecología, permacultura, agroecología, bio-construcción y vida sustentable. 


Wikisource ofrece textos poco conocidos, así como los más populares de la literatura argentina (Horacio Quiroga, José Ingenieros, Fray Mocho…).  


Libros de conciencia gratis para descargar

http://autoconocimientointegral.com/2014/06/25/libros-de-consciencia-gratis-para-descargar/

Proyecto Gutenberg ostenta un catálogo de más de 45 mil libros para descargar, disponibles en formatos EPUB, Kidle, HTML, texto plano, etc. 


Biblioteca Virtual Cervantes facilita muchísimo material de autores españoles e hispanoamericanos.


Editoriales como Traficantes de Sueños y Bubok ofrecen libros gratis junto los libros que venden a precio de tapa).
Con esta misma modalidad, la librería ManyBooks.net, ofrece 30 mil títulos (unos 250 títulos en español) y formatos compatibles con Kindle, Nook y iPad, entre otros lectores.

Libroteca.net ofrece libros en español, lo mismo que que The Internet Archive en su apartado de textos, LibroDot, Ganso y Pulpo y Libroteca también comparten libros gratuitos y de descarga legal, anotándose grandes compañías.

Con algo de destreza en la búsqueda, también ofrecen sin costo AmazonPlay Books y iTunes.

Hundred ceros monitorea los títulos gratis en Amazon.
En El Club del ebook también hay una lista de alternativas para descargar libros sin cargo.
Otros títulos tradicionales (y pagos) en versión electrónica son ofrecidos por otras librerías que ofrecen ebook, lo mismo que las tiendas de Amazon, Apple o Google; en esta nota listamos algunas de las alternativas disponibles en Argentina.

El Colectivo, editorial porteña, comparte volúmenes en su catálogo como "libros libres"; incluye ensayos, narrativa y poesía, entre otros géneros, en formato PDF, publicada bajo licencia Creative Commons (permite la libre distribución y uso no comercial, sin dejar de mencionar la fuente).

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Aunque compañías como Amazon y Apple tengan sus propias plataformas de venta de libros, no paramos de ver cómo otras compañías también intentan coger un trozo del pastel en este mercado. El último ejemplo fue Skoobe, apenas hace tres días. Pero como siempre, el enfoque es la venta de libros. ¿Seguimos teniendo oportunidad de conseguir libros electrónicos gratuitos?
La respuesta es sí, y no estoy hablando de la piratería. Hablo de eBooks regalados, con el beneplácito del autor y de la editorial, y la mayoría de ellos en español. Tenemos varios portales web que nos lo demuestran: echad un vistazo y seguro que alguno os hará actualizar vuestra lista de favoritos.
  • Lektu es una tienda que ya hemos mencionado en Genbeta: sí, vende libros que no son gratuitos, pero hay acuerdos entre la misma editorial y los autores para ofrecer obras sin DRM gratuitamente o como mucho a cambio de compatir su presencia en las redes sociales.
  • La Casa del Libro, una cadena de tiendas físicas española, tiene su propia tienda online en la que podemos encontrar libros gratuitos.
  • 24symbols también es una tienda general, pero con una sección de libros gratuitos con el acuerdo de sus autores.
  • El apartado en español de Hundredzeros nos reparte en un mosaico todos los ebooks gratuitos que ofrece Amazon, sin que tengamos que buscarlos en la web oficial de la tienda.
  • Literanda es una tienda que ofrece, si los autores lo permiten, algunos de sus libros gratuitos.
  • eBiblio es un proyecto del gobierno español en La Rioja: con él podremos utilizar nuestro carnet de alguna biblioteca pública para consultar y descargar 1.500 libros gratuitos.
  • Freebooksifter también nos permite lo mismo que Hundredzeros, pero con un diseño más tosco. Eso sí: también podemos buscar libros gratuitos en otros idiomas.
  • Ganso y Pulpo es un portal donde podemos encontrar relatos gratuitos, publicados en revistas antiguas. Una forma muy buena de resucitarlos.
  • La sección española de Project Gutemberg nos listará libros son restricciones y gratuitos, autorizados por los mismos autores. Se centran principalmente en obras de hace varios siglos.
  • Librear no sólo nos ofrece libros gratuitos, sino que también propone autopublicar los que escribamos nosotros. Además, siempre podemos subir obras con licencias Creative Commons y similares.
  • BiblioEteca funciona del mismo modo que una biblioteca tradicional: nos hacemos socios y entramos en una especie de club en el que leer libros gratis y comentarlos con otras personas. Tienen además una editorial propia llamada MiEdición.
  • Manybooks se centra en ofrecer libros en varios idiomas, y su apartado de obras en español tiene 250 obras que nos pueden interesar.
  • La Biblioteca Digital Hispánica también nos ofrece sus trabajos digitalizados de forma gratuita en la web.
  • PlanetaLibro tiene en sus servidores más de 9.000 libros gratuitos, de dominio público.
  • En Libroteca nos encontraremos con decenas de miles de obras gratuitas en español (aunque algo hay en otros idiomas). Es un proyecto que se sostiene gracias a donaciones.
  • La tienda española Bubok tiene libros gratuitos, siempre autorizados por los mismos autores. Y también nos ofrece publicar nuestras obras propias de la misma forma.
  • Librería LdN tiene libros y relatos gratuitos y en español, aunque otros también se venden a un precio que normalmente es muy bajo.
  • Free-eBooks tiene libros gratuitos, aunque con cierto límite. Tenemos que hacernos socios y tendremos derecho a descargarnos sólo cinco obras cada mes. Pero oye, algo es algo.
  • Fendbooks ofrece obras gratuitas en español y además libros de dominio público. Encontraremos muchos clásicos inmortales disponibles aquí.
  • OpenLibra es perfecta para los estudiantes de ciencia o alguna técnica: ofrece un catálogo completamente libre de obras de referencia en español.
  • La Wikipedia también es una fuente de obras libres en español y otros idiomas: Wikisource nos da acceso a un catálogo de textos sin etiqueta de precio.
  • Tampoco hay que menospreciar a esas grandes plataformas que decíamos: iBooks tiene una sección propia de libros gratuitos.
  • Y ya que hablamos de Apple... Google Play también tiene su ración de obras gratuitas en español.

31 audiolibros de Julio Cortázar

#1. Los Venenos (escuchar aquí)
#2. Rayuela (escuchar aquí)
#3. Bestiario (escuchar aquí)
#4. La Noche Boca Arriba (escuchar aquí)
#5. Instrucciones para subir una escalera (escuchar aquí)
#6. Circe (escuchar aquí)
#7. Final del Juego (escuchar aquí)
#8. La autopista del Sur (escuchar aquí)
#9. Carta a una señorita en París (escuchar aquí)
#10. Casa tomada (Voz de Julio Cortázar) (escuchar aquí)
#11. La señorita Cora (escuchar aquí)
#12. El perseguidor (escuchar aquí)
#13. Las Babas del Diablo (escuchar aquí)
#14. Las armas secretas (escuchar aquí)
#15. Las puertas del cielo – Bestiario (escuchar aquí)
#16. Queremos tanto a Glenda (escuchar aquí)
#17. Cuentos leídos por Julio Cortázar (escuchar aquí)
#18. Cartas de Mamá (escuchar aquí)
#19. Después del almuerzo (escuchar aquí)
#20. Los testigos (escuchar aquí)
#21. Todos los fuegos el fuego (escuchar aquí)
#22. No se culpe a nadie (escuchar aquí)
#23. El ídolo de las Cicladas (escuchar aquí)
#24. Las Ménades (escuchar aquí)
#25. Relato con un fondo de agua (escuchar aquí)
#26. Deshoras (escuchar aquí)
#27. El Breve Amor (escuchar aquí)
#28. Neruda entre nosotros (escuchar aquí)
#29. La puerta condenada (escuchar aquí)
#30. Botella al mar, epílogo a un cuento (escuchar aquí)
#31. Instrucciones para John Howell (escuchar aquí)
Vía: http://www.oyejuanjo.com

¿Cómo descargar los libros PDF de Literatura? Simplemente  haciendo clic aquí.


Otro link...  

Museos y bibliotecas digitalizados del mundo 


Disertación "Simbología en el arte y la arquitectura" en Comodoro Rivadavia, Chubut


Lunes 14 de noviembre, 19 hs. 

Centro de Información Pública 

Abasolo y Dr. Scocco, Comodoro Rivadavia, Pcia. de Chubut


http://www.diariocronica.com.ar/161167-el-gran-maestre-de-la-masoneria-argentina-disertara-hoy-en-comodoro.html

En Facebook: Masonería en Comodoro Rivadavia

Simbología de la rayuela

Es recurrente en cuentos, leyendas, danzas, representaciones teatrales y muchos juegos (el ajedrez, juego de la oca, la rayuela…) –de origen y transmisión ancestral todos ellos–, encontrar un hilo conductor (el hilo de Ariadna, dirían los entendidos, que guía al héroe Teseo en los vericuetos del laberinto), donde un arquetipo de héroe o protagonista –que no es más que uno mismo–, recorre un laberinto, o un inhóspito camino de bosques oscuros o terrenos escarpados, donde se enfrenta a monstruos y dragones. Todas estas situaciones sembradas de escollos no son más que representaciones del iniciado –uno mismo–, tomando conciencia de la necesidad de enfrentarse a sus egos, vicios y miserias a fin de purgarlos o sublimarlos.
Es curioso que la rayuela se jugara tanto en el piso del Foro Romano de la antigua Roma, así como en lugares tan alejados entre sí como Birmania, China, España y Holanda. Su desarrollo es siempre más o menos el mismo: es el recorrido en un intrincado y dificultoso camino a través de cuadros, desde la tierra, saltando sobre uno o ambos pies, con una piedra o tejo que se va empujando o lanzando, hasta llegar a una casilla superior –el cielo–, dibujada por lo general con forma de arco, para volver por el sendero a la tierra. En la simbología pitagórica, el cuatro, tanto como el cuadrado, son símbolos de la materia; el recorrido por los cuadros es el recorrido por nuestra propia materia o vicios –representados por la tierra–, a fin de reconocerlos para trabajar en su dominio; inclusive en el juego también figura una casilla que es el infierno. En definitiva, todo evoca el camino iniciático que el Dante recorre en su Divina Comedia, donde tras involucionar pasando por el infierno, continúa por el purgatorio (donde purga sus pecados o vicios), para terminar entrando en el Paraíso. En otras representaciones, es el laberinto donde se viaja a través del caos hasta encontrar el centro de conexión con la divinidad (un centro de equilibrio y armonía celestial).
El juego de la rayuela termina cuando alguien logra realizar tres veces el recorrido entre la tierra y el cielo –el tres es considerado número divino, de equilibrio perfecto–. Los cuadros pueden tener números: se numeran las casillas hasta el número nueve –tres veces tres, perfección absoluta–, son los grados iniciáticos, los niveles de sublimación (de hecho, en el transcurso del juego, se puede descansar en los números 3, 6 y 9).
Lo celestial se traza con compás, adquiriendo forma curvilínea, de arco, de círculo o esfera, tal como reconocemos las cúpulas o bóvedas, al igual que los arcos en el techo y por sobre todo, sobre el altar, el lugar más sagrado de cualquier templo.
El hecho de haber llegado al cielo y volver por los cuadros que hacen a la tierra, nos recuerda que el Cosmos, la Creación toda es cíclica por naturaleza. Todo evoluciona e involuciona. Polvo eres y en polvo te convertirás, hasta una próxima reencarnación...


Lic. Tamara Le Gorlois